Publicidad:
Terra
La Coctelera
image

El pañuelo se corrompe, pero la causa no se mancha

enero 19th, 2012 § Dejar un comentario

Imagen

“Se me ocurrió que teníamos que venir acá a rescatar, a ver. No solamente ver dónde nació (José de) San Martín, (Manuel) Belgrano. Tenemos un héroe, un patriota, que hizo algo único que es de esta época y las Madres, que estamos viejas porque tenemos todas más de 80, sentimos que teníamos que venir a conocer sus lugares donde él pensó lo que quería y llevárnoslo.” Hebe aquí no está haciendo referencia a Antonio Soto, ni a Agustín Tosco, ni al Che Guevara. Evidentemente hay un nuevo incipiente semblante burgués de la presidenta de Madres.

Tristemente, Madres acepto cumplir el rol de ser uno de los instrumentos políticos del poder oficial. No visitan Río Gallegos para interesarse en los innumerables hechos de represión que han sufrido las manifestaciones sociales durante los últimos veinte años, transformándose en una constante metodología del gobierno en los actuales tiempos. Tomar una actitud crítica al respecto, exigirle explicaciones y soluciones a las autoridades.

No curiosearon del porqué de la profunda crisis económica de la provincia, cuyo gobernador, juguete-alumno de su “héroe”, insiste en socavar los derechos adquiridos de los trabajadores. No. Madres no se preguntó ni cuestionó todo aquello, ya que eligió viajar hasta estas tierras, paradójicamente, para rendirle homenaje al máximo responsable y líder del aparato político basado en el saqueo, corrupción, represión y adquisición de poder en todo el sentido monetario de la palabra.

Las cosas han cambiado. Hebe olvidó la imperdonable indeferencia menemista de parte de Kirchner cuando ella visitaba la provincia años atrás, donde su recibimiento sólo estaba organizado por los partidos de izquierda. Esa indiferencia era significación. No se rechazaba a Hebe simplemente, sino que se escupía sobre todo a lo referido en cuestión de derechos humanos. Hebe también olvidó, entre otras cosas, la connivencia carnal que existió entre el ex presidente y uno de los personajes más nefastos de la historia  política en la argentina, Eduardo Duhalde.

Alguna vez quizás imaginé participar de esa simbología de valentía y rebeldía, como es esa marcha de todos los jueves que brindaron durante treinta años, donde la única bandera abstracta era la causa y la lucha incesante de mujeres inquebrantables e incorruptibles que echaban a patadas a cualquier intención política de utilizarlas.

Mañana, jueves, ocurrirá un terrible antagonismo. Esa noble marcha se convertirá en un acto político más de la oficialidad, desfigurándola, lucrándola.  El empecinamiento del gobierno de vender -luego de haber comprado- una falsa imagen progresista llegó a su punto cúlmine con un costo dolorosísimo para los organismos de derechos humanos que tienen como principal dogma jamás convivir con el poder.

Por eso, aunque estén las mujeres, la causa legítima y pulcra-apolítica huirá de esa farsa, ya que aquellos pañuelos que parecían libres de sponsores sólo se convertirán en una camiseta de fútbol político que no hace más que arrebatarle legitimidad a la entidad Madres.

Es fundamental diferenciar entre la causa y Madres. Este último esta conformada por individualidades y subjetividades (el miserable de Schoklender y su presencia durante años en la fundación demuestra esa subjetividad) que hoy se conectan y conviven plácidamente junto al poder. La causa esta más allá de toda entidad o representación. La causa no es Hebe ni Carlotto. La causa es y será por si misma, ya que sobrevive con la ausencia de esas subjetividades. Indefectiblemente, es una legitimidad incuestionable que perdurará más allá o acá de apellidos e intereses políticos y económicos.

31, ene | sin comentarios Posteado por: lidia inés compártelo Tags: argentina

Escribe un comentario