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¿Y SI NOS OPONEMOS TODOS EN SERIO?

Raúl Delgado

El tema de la minería a cielo abierto es algo que se nos impone y que no podemos ignorar. Lo tenemos frente a nuestras narices y ni siquiera cerrando los ojos evitaremos sus consecuencias. Estamos viendo el desarrollo de fuertes campañas a favor y en contra de la misma. En algunos programas políticos ya participa como anunciante la Cámara Argentina de Industriales Mineros. Por otro lado, organizaciones ambientalistas advierten sobre los inconvenientes de este tipo de emprendimientos. Hay otros participantes: el Gobierno que apoya dicha explotación con enorme entusiasmo, los medios de comunicación privados no gubernamentales que generalmente responden a los intereses de las cámaras empresarias, los habitantes de la zona donde se producirá la explotación minera y el resto. Demás está decir que el resto somos nosotros. Nosotros somos los que vivimos lejos. Aunque modernamente la palabra ¨lejos¨ tiene connotaciones diferentes a la que tenía hace unas décadas. ¿Estamos lejos de nuestro familiar que vive en Australia y al que vemos en la pantalla de la pc todos los días? ¿lejos de los Qom que acampan en plena ciudad para recordarnos su miseria y nuestra indiferencia? ¿lejos del volcán chileno que nos llena de ceniza día por medio?. Sabemos que al agua corre, se desliza por la superficie, en forma subterránea hasta las napas profundas o como nube…. No hay forma de detenerla. El agua con cianuro tarde o temprano llegará a la mesa de nuestro desayuno. O de nuestro nieto dentro de no mucho, esa criaturita que juramos querer tanto. El Gobierno tratará de tirar la pelota afuera… intentará hacernos creer que hay absoluta seguridad en volar cerros enteros. Para eso aportará los conocimientos y sapiencia de innumerables geólogos, ingenieros en minas, abogados, técnicos, asesores y un largo etc. Si entramos en la discusión técnica, estamos perdidos. Ellos son un puñado con títulos, certificaciones y masters. Es público que la empresa privada aporta muchísimo dinero a los centros de investigación supuestamente independientes (como las universidades prestigiosas) para que se realicen estudios cuyos resultados tiendan a justificar iniciativas con las que lucrar. Nos van a asegurar que el cianuro no es peligroso si se lo utiliza con cuidado, que las medidas de seguridad, que el agua contaminada será contenida… Todas personas serias que apelarán al principio de autoridad académica. Pero no pueden negar que la minería a cielo abierto arrasa. Elimina flora y fauna. Cambia la geografía, destruye glaciares, modifica cursos de agua.

La discusión es política. ¿Es necesario explotar la minería de esta manera y ahora en nuestro país?. ¿Es urgente reventar cerros para sacar oro y todo lo demás? Si, porque da ganancias es la respuesta. Seguro! De lo contrario ninguna empresa se animaría. ¿Ganancias a quién? En la Cordillera no sólo hay oro, también otros minerales fundamentales para la industria. ¿la industria argentina? No. Se lo llevan todo. Cuando el Famatina quede convertido en un enorme médano seguramente lo utilizaremos para el Dakar o para hacer snowboard. Esquivando los cráteres, claro. En Europa se acepta el uso de cianuro porque no hay nada mejor por el momento, como dicen. Me pregunto entonces si no sería bueno esperar a que se descubra otro medio no contaminante. ¿No podemos tener un poquito de dignidad y rechazar propuestas que no necesitamos para vivir? ¿Y si reflotamos la palabra ¨soberanía¨? Digamos: ¨Así, no¨ Ya no me gusta ·

29, ene | 1 comentario Posteado por: lidia inés compártelo Tags: ambiente entero

1 comentario

Juan Daniel 31 ene 2012 | 05:15 PM

Vi el comentario sobre el uso de cianuro en Europa. Te paso este link: http://www.jornadaonline.com/Internacional/45875 Saludos.

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