Crisis en Estados Unidos
Los "indignados" ya llegaron a la Casa Blanca y recibieron el apoyo de Obama
Unos mil manifestantes instalaron carpas en protesta a la crisis económica; los republicanos hablan de "turbas", mientras que Obama los reconoció al afirmar que "expresan la frustración que sienten los estadounidenses"
Los manifestantes del grupo "Ocupemos Wall Street" (Occupy Wall Street) llegaron hoy a la Casa Blanca, donde instalaron carpas en Washington, alrededor de la sede del gobierno.
Unas mil personas ocuparon la Plaza de la Libertad y mostraron su "frustración" frente a la actual crisis económica mundial y particularmente el sistema financiero de EE.UU.
Lo que comenzó siendo una acampada de gente en el bajo Manhattan para llamar la atención sobre la avaricia empresarial y la corrupción está ahora en su cuarta semana y cada vez suscita más atención nacional. Así, el Occupy Wall Street trasciende la fronteras de Nueva York y comienza a expanderse geográficamente en todo el país, ya que se concentran también en Boston y San Francisco.
Los demócratas, desesperados por reconectar con sus bases mientras que la desilusión con el presidente Barack Obama crece, están entusiasmados. El Comité de la Campaña para el Congreso, que supervisa los intentos de los demócratas para recuperar la mayoría en la Cámara de Representantes, envió correos eléctricos y mensajes en Twitter a favor del movimiento de hoy.
"Los manifestantes se están reuniendo en Nueva York y por todo el país para hacerle saber a los millonarios, las grandes petroleras y los banqueros que no van a dejar al uno por ciento de ricos que fuercen severas políticas económicas y recortes masivos de proyectos de todos los estadounidenses", escribió el Comité.
También censuró la "falta de tacto" del líder Republicano Eric Cantor por su advertencia del viernes sobre las "crecientes turbas" y "el enfrentamiento de los estadounidenses contra los estadounidenses".
El mismo Obama habló calurosamente de los manifestantes, de quienes dijo que expresan "la frustración que sienten los estadounidenses". En la misma línea se manifestó también estos días el vicepresidente, Joe Biden.
Durante el fin de semana, la líder de la minoría demócrata, Nancy Pelosi, intervino en la cuestión, diciéndole a la cadena ABC News que los manifestantes "estaban enfadados y no tenían trabajo". "No hay nada que te enfade más que no ser capaz de proporcionarle todos los recursos a tu familia ni saber cuáles son tus perspectivas de futuro", dijo.
Mientras los Demócratas tratan de atraer a los manifestantes, los Republicanos están pagándoles un tributo político al intentar desprestigiarlos. Los republicanos, cuyo movimiento del Tea Party ha dominado el debate populista durante la presidencia de Obama, se mostraron críticos y ofendidos ante las comparaciones de algunos medios estadounidenses que han llamado al movimiento anti Wall Street como el "Tea Party de izquierdas".
Aparte del aviso de Cantor sobre las "turbas", el Tea Party Express hizo público un comunicado -adjunto a una petición de fondos- en el que consideraba "insultante" la comparación realizada entre ellos y los manifestantes.
Llamados urgentes
Obama, habló hoy por teléfono con el mandatario francés, Nicolas Sarkozy, y el primer ministro británico, David Cameron, con los que coincidió en la necesidad de una "acción decisiva" para resolver definitivamente la crisis económica.
Obama se comunicó por separado con ambos líderes, con quienes estuvo de acuerdo en que "una acción decisiva es necesaria para resolver definitivamente la crisis y asegurar la recuperación económica, tanto dentro del área del euro como fuera de ella", precisó la Casa Blanca en un comunicado.
El presidente de EE.UU. continuará hablando estrechamente con sus homólogos europeos sobre esta cuestión con miras a la cumbre de los mandatarios de la Unión Europea (UE) y la Eurozona, prevista para el 23 de octubre, y a la del G-20, que será en Cannes (Francia) el 3 y 4 de noviembre.
La canciller alemana, Angela Merkel, y Sarkozy prometieron ayer en Berlín presentar antes de fin de mes una "solución duradera" para estabilizar la zona del euro. Se trata de un "paquete completo" de medidas que incluirá "más integración" económica, más mecanismos anticrisis y la reforma de tratados comunitarios, todo dentro de una "nueva visión" europea, en la que "Grecia es parte de la eurozona" de forma indiscutible, según explicaron ambos líderes.
El objetivo principal de ese conjunto de medidas será la "necesaria" recapitalización del sector bancario europeo, lastrado por la tenencia de deuda soberana de los países europeos más endeudados, sobre todo de Grecia
11, oct | sin comentarios lidia inés compártelo Tags: resistencia


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