Publicidad:
Terra
La Coctelera
image

A la mujer maltratada de Sánchez Berciano y Nota de German Dehesa sobre las mujeres...

A la mujer maltratada - Heliodoro Sánchez Berciano


¡ Oh,

dulce mujer de la India,

de la Pampa embelesada,

mujer indígena...,aborígena,

en la selva..., como paria envejecida ! ,

tus derechos son inmensos

con voces de eternidad clara,

sueños maltratados, triturados, violados

rondan nocturnos por tu lecho abierto,

mientras en la campiña y altas montañas

se alojan libres animales,

en ciudades y cabañas

violan, matan a montones

esos altivos herederos de nobles caníbales.

¿ Quiénes son ?

son excrementos humanos,

dispersados por la luna

con su esqueleto de arena blanca,

son parásitos aislados

de su religión y creencias

dando paso a violencias

odio y envidias

al otro género humano y despreciado.   

Primero....,

te adoran como mujer y don material

pero cuando encuentran la libertad y el refugio,

se apoderan de tu cuerpo engalonado,

te apedrean en sus muros,

balanceando tus pechos

como ramas ahogadas del viento,

son panteras saltando ríos,

elefantes y hasta hienas,

mordiendo con sus agallas

hasta la piel de jóvenes y niños,

lobos nocturnos,

en grupos perdidos o aislados,

buscando la presa

sea una mujer sin rasgos o una niña nociva. 

El prefecto de la vega

con su sonrisa de fiera

se oculta bajo ese paño o manta llorona

que llevaba la Virgen Magdalena,

sufrimientos llevando su Cruz,

y el Viacruces en su aurora

siguiendo a la muerte se acercan

esas mujeres de guerra,

¡ ni la ley amparadora

ni los dioses que las besan,

buscan el dolor y la angustia

de unas pobres sin defensa !,

cuando salen del capullo

como mariposas volando,

piedras caen por los desfiladeros

hasta que el sol

quema sus alas..., o las mata en su vuelo,

amparada por la luz

negra se pone su sangre,

bastones de bronce y de cuero

cubren su cabeza roja.

Canción del Guadalquivir,

sombra que cubre tu alma,

en los cielos tocarás

una rondalla

a tus compañeras en nuestro planeta.

¡ Mujer, líbrate del yugo,

levántate y toca

ese instrumento que tú llevas,

en tus pechos, en el bazo...,

para que los hombres te oigan,

te comprendan,

te aprecien,

se deleiten...,

con su armonía de gloria !


Una nota de German Dehesa sobre las mujeres.

La gran novedad de nuestra época es la incontenible irrupción de las mujeres, están imparables y me atrevería a decir que vienen en un plan muy pelado. No necesito decirles que hay un rencor de siglos que ya forma parte de su programa genético.
Precisamente por esto repito una vez tras otra que, en éste momento de la historia, a los hombres lo que nos corresponde es pactar con las mujeres una rendición honrosa, antes de que literalmente se nos venga el mundo encima.

Si en la negociación conseguimos conservar para nosotros el control de la tele, nos hemos de dar por bien servidos y ya ni llorar será bueno. Agarren lo que se pueda y traten de portarse bien, pues de otro modo perderán lo poquito que hayan penado.

Es urgente que los hombres entendamos que las mujeres son insumergibles  e indestructibles; son, como las nombra una película no demasiado buena, pero dedicada a ellas, ‘Magnolias de Acero’.

Es decir, poseen las aromadas características de una flor, pero también la enorme resistencia del metal; todo lo embellecen y todo lo resisten. Inútil, absurda e inmoral la exacerbación de la violencia masculina contra la mujer. Es una canallada que lo único que esta mostrando es lo amenazado y temeroso que se siente un hombre frente a una mujer que ha decidido mostrarse, aprender, prepararse y asumir su libertad. Mientras mas las golpeemos, más apretará el paso rumbo a su autonomía.

Por siglos, las mujeres dependieron del mundo y el sustento masculinos. Existían millones de Scherezadas, que noche a noche tenían que inventarle algo a su sultán particular para ganarse un día mas de vida. Con profunda pena participo al sector masculino que scherezada ha fallecido.

No habrá que llorarla; habrá que festejar el advenimiento de una mujer a la que no le interesa ser esclava, sino que ha preferido ‘ser’ y esto implica cultura, mundo, audacia, proyecto de vida y total ausencia de temor a la soledad, esa que todavía hace algunas décadas, era el fantasma que aterrorizaba a las mujeres. Ya no. Ahora ellas deciden lo que quieren ser, como quieren ser y con quien quieren ser. Ahora de modo incontenible, vienen ocupando espacios en la vida pública que por tanto tiempo les estuvo vedada. La independencia y la seguridad que han adquirido les permiten mostrar sus enormes dotes para la planificación, para el manejo organizado de la economía, para el uso sensato de la autoridad y para la negociación tersa de los diferendos nacionales e internacionales que siempre surgen en la vida pública.

Ni modo, muchachos: ahora nos toca descansar y tejer.

¿Quieres acercarte a una magnolia de acero? tendrás que aprender y practicar  las únicas ‘debilidades’ de las mujeres. Son tres: la ternura, la libertad para reír francamente o llorar sin recatar su pena y la absoluta disponibilidad ante la belleza. Estos y no la violencia, son los únicos caminos legítimos para llegar al corazón de la mujer.

Tiempo que perder, el florecimiento de la mujer implica el del mundo y el de nosotros. No temas florecer.

Germán Dehesa

Cuando cese el combate entre el hombre y la mujer, surgirá airosa la Nueva Humanidad. Considerando que la Vida no es un juego de poseción, sino una oportunidad de servir a los demás desde la integridad del Ser. Néstor Hugo Almagro

17, sep | sin comentarios Posteado por: lidia inés compártelo Tags: genero

Escribe un comentario